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Noticias de la Comunidad Or Sinai | Correo N°64
 
SHABAT MEBARJIM JUNTO A ORSINAI

VIERNES 22 DE TEVET 5777 - 20 DE ENERO 2017
19 hs. Charla sobre la Perashá | 19.30 hs. Minjá | 19.45 hs. Kabalat Shabat


SÁBADO 23 DE TEVET 5777 - 21 DE ENERO 2017

10.00 hs. Shajarít | 11.00 hs. Lectura de la Torá | 12 hs. Kidush para toda la familia | 19:30 hs. Minjá

Encendido de las velas de shabat: 19:49 hs. Havdalá: 20.49 hs.

 
 
Vaieji
¡¿Por qué a mí?!

Por Yanki Tauber

Probablemente es la pregunta más vieja en la historia del pensamiento humano. Seguramente la más perturbadora, infrecuente e insatisfactoriamente contestada: ¿Por qué? ¿Por qué cosas malas le pasan a gente buena?

Todos hacen la pregunta: filósofos, teólogos, carniceros, panaderos, fabricantes de velas... Nadie realmente la responde. La Biblia dedica los 41 capítulos del Libro de Job al asunto, ofreciendo varias explicaciones interesantes para luego refutarlas todas, concluyendo que el hombre no puede entender los caminos de Di-s.

Para la mayoría, la protesta contra el mal es algo que hace emerger los propios enfrentamientos de uno con las áreas ásperas de vida. Un verdadero líder siente el dolor de su gente como suyo propio y su inagotable grito es el inagotable grito del sufrimiento humano.

No tomó mucho tiempo a Moisés emitir ese clamor. Poco después que Di-s se le apareció en la zarza ardiente para nombrarlo el liberador de Israel, Moisés regresó.
Y Moisés regresó a Di-s y dijo: "Mi Amo, ¿por qué haces el mal a este pueblo? ¿Por qué me has enviado? Pus desde que vine ante Paró a hablarle en Tu nombre, él maltrató aun más a este pueblo. Y Tú, no has salvado a Tu pueblo'' (Éxodo 5:22-23).

¿Y qué le dice Di-s? Espere sólo un momento más y verá que todo saldrá bien al final. Palabras alentadoras, sobre todo si vienen del propio Di-s; pero todavía ninguna respuesta para la suprema pregunta.

¿Fue una debilidad de Moisés protestar por la manera de Di-s de hacer las cosas? Una lectura superficial de los textos Talmúdicos y del Midrásh sobre el diálogo de Moisés con Di-s sugeriría que lo fue. Moisés es criticado por no estar a la altura de la fe incondicional de los Patriarcas; para algunas opiniones, incluso es castigado por su arrebato.

Pero una regla fundamental del estudio de Torá es que "la Torá no habla negativamente, ni siquiera de un animal impuro" a menos que haya algo positivo, alguna enseñanza que aprender. ¿Con qué propósito la Torá nos cuenta sobre el arrebato de Moisés?"

Algunos dirían que esto es para enseñarnos que incluso grandes hombres como Moisés pueden experimentar duda y desesperación. El Rebe de Lubavitch, sin embargo, tiene una visión diferente. La protesta de Moisés a Di-s, dice el Rebe, no era una falta de fe, sino un acto de fe del orden más alto.

De hecho, la pregunta/protesta/clamor, "¿por qué haces el mal a este pueblo? sólo puede salir de los labios de un verdadero creyente. El no creyente, también, puede enfurecerse por la crueldad y el sufrimiento que abunda en nuestro mundo, pero simplemente ¿con quién se enoja? ¿Con las ciegas maneras del destino? ¿Con el olvidado e impersonal dios de las leyes físicas y los procesos evolutivos? ¿Con las combinaciones aleatorias de quarks que constituyen el universo?
Incluso personas que creen en Di-s no necesariamente lo confrontan como lo hizo Moisés. Ellos pueden creer que Él no es el verdadero responsable de todo lo que respira en el mundo. Pueden no estar convencidos de Su suprema bondad. Pueden pensar que es en vano protestarle, ya que a Él no le importa cómo se sienten. O quizá simplemente todo está bien en sus vidas, y lo que les pasa al resto del mundo no los involucra.

El verdadero creyente, por otro lado, sabe que todo lo que pasa, simplemente pasa porque se Lo ordena desde arriba. Sabe que Di-s es esencialmente bueno y sólo emana bondad de Él. Y también sabe que el hombre puede hablar con Di-s y puede esperar una contestación a sus súplicas. Así que solo puede clamar: "¡Mi Amo, por qué has hecho mal a Tu pueblo?!"

Esto es lo que debemos aprender de Moisés. Debemos hablar a Di-s, confrontarlo, preguntarle: ¿Por qué hay maldad y sufrimiento en Tu mundo? Nosotros no sabemos lo suficiente para entender la respuesta; sin embargo debemos creer y ocuparnos lo bastante como para hacer la pregunta.

 
 
 

Asado del Grupo de Minian diario de Shajarit

El jueves pasado, por la noche, el Grupo de Minian Diario de Shajarit, disfrutó de un gran asado. El mismo fue ofrecido por Dani Bilavski y Sauk Manquevich.

 

¡DALE PLAY!

El secreto de un matrimonio judío está escondido en el vino.

► ¡Mirá el video!
 
 
KIDUSHIM

El kidush de este shabat al mediodía es ofrecido gracias a la generosidad de Adrian Kolonski y familia

 
 
¡IOM HULEDET SAMEAJ!

En la semana de su cumpleaños, saludamos con mucha alegría a Marcelo Aizenberg, Guillermo Roitenberg, Adrian Cohen, German Halsband, Felipe Kopelowicz, Sandra Wainrib, Tarrab Vivi

 
 
 

¿Por qué razón fueron liberados los levitas de la esclavitud de Egipto? Explica el Ramban (Najmánides): "es una norma que cada pueblo posea sus sabios que trasmiten sus enseñanzas". También el Faraón comprendió esto y posibilitó a la tribu de Leví que se dedique a la Torá y la enseñe a los hijos de Israel.

 
 
 
 
Un jéder en Siberia

Una conversación con Reb Mendel Futerfas

¿Cómo era estar en los campos de trabajo (soviéticos)?
Esos fueron días de luz.
¿Lo dice como un eufemismo?

No, lo digo con sinceridad. Fueron los días más inspiradores de mi vida.

¿Cómo es eso?
A lo largo de mi vida, siempre sentí que se libraba una batalla entre lo material y lo espiritual. En los campos no existía esa batalla. Toda mi vida pasaba por lo espiritual. Todo lo que tenía que hacer era estudiar la Torá y daven (rezar).

No entiendo, ¿no tenían que trabajar?

¡Por supuesto que teníamos que trabajar! En uno de los campos, mi trabajo era cuidar de un rebaño de cerdos. Empezaba a las 4 de la mañana y no terminaba hasta las 6 de la tarde. En invierno hacía tanto frío que una vez se me congelaron las correas de los tefilín. Cuando empecé a desenrollarlas, se quebraron.

Era un trabajo duro y demoledor, pero sólo en el aspecto físico. Mi alma era libre. No había nada que me reprimiera. Toda mi energía estaba concentrada en rezar y estudiar.

(Asumí que Reb Mendel sabía los rezos de memoria,

¿pero cómo hacía con el estudio de la Torá? Reb Mendel no era famoso por ser el tipo de sabio que memorizaba volúmenes enteros del Talmud; entonces le pregunté:)

¿Tenía libros usted?

¡¿Libros?! ¿Los rusos me iban a permitir tener textos judíos de los que estudiar?

Y entonces, ¿cómo estudiaba?

¿Cómo estudiaba? Me imaginaba el jéder al que iba cuando era chico. Solía sentarme en la tercera fila.

Recordaba el banco en el que me sentaba, los libros que estaban encima. A mi derecha estaba mi amigo Berl, y a mi izquierda mi amigo Zalman. Iosel se sentaba delante de mí. Recordaba sus caras, los juegos que jugábamos, los secretos que nos contábamos. Y recordaba al melamed (maestro): alto, con la mirada severa, pero con una sonrisa cálida y amable. En mi cabeza, lo imaginaba a él y al aula. La escena era tan vívida que podía escuchar al melamed hablar: "Shnaim ojazin betalit… si dos personas se aferran a una prenda y ambas dicen que es suya por completo…", escuchaba y me concentraba para grabar sus palabras en mi mente.

Al poco tiempo, me había enseñado una página del Talmud

Luego me quitaba la imagen del jéder y comenzaba a repasar la página que acababa de aprender. Después de un tiempo, la había memorizado. Luego volvía al jéder para aprender otra página del Talmud. De esta manera, aprendí muchos capítulos del Talmud y buena parte del Tania.

 
 
 

Centro de Tora y Kabala Or Sinai

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